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10 pasos para controlar la ansiedad por la comida

Por Yaurisel Barranco – Nutricionista – Correo: y.barranco17@gmail.com – @yauriss17menoskilosmassalud

Cuando por fin decidimos comenzar un nuevo estilo de alimentación saludable, justo al inicio o la mitad del camino aparece ese sentimiento que nos impulsa a comer descontroladamente, a consumir alimentos azucarados o fritos, ese sentimiento lo llamamos ansiedad.

Los estados emocionales a los que estamos expuestos diariamente, como tristeza, frustración, estrés, problemas familiares o laborales, y, en la mayoría de los casos los malos hábitos alimenticios, nos conducen a buscar en la comida ese refugio para satisfacer la ansiedad y sentirnos bien momentáneamente, hábito que a lo largo de nuestra vida puede suponer un riesgo para la salud.

Cuando aparece la ansiedad por comer, lo primero que debemos hacer es detenernos, analizar y actuar, preguntarnos: ¿qué estoy tratando de compensar comiendo ansiosamente? Revisa tus hábitos alimenticios para ello te comparto 10 pasos que puedes utilizar, para contrarrestar esa ansiedad:

No saltarse las comidas, especialmente el desayuno: recuerda que vienes de un período de ayuno y necesitamos energía que nos proveen los alimentos, por lo tanto, iniciar el día consumiendo un desayuno equilibrado, que incluya frutas, carbohidratos y proteínas es importante. No saltarnos ninguna comida para evitar que aparezca la ansiedad en la noche y quedemos consumiendo alimentos descontroladamente.

Fraccionar las comidas durante el día: no se trata de consumir grandes volúmenes de comida, lo adecuado es fraccionar las comidas a lo largo del día, comiendo pequeñas cantidades que incluyan las 2 meriendas saludables, entre las 3 comidas principales diariamente y no pasar más de 3 ó 4 horas sin comer.

Planifica y organiza: organizar con anticipación las comidas que vamos a consumir cada día, es una estrategia fácil y muy sencilla, que permitirá hacer mejores decisiones a la hora de comer y poder llevar a nuestro trabajo, para evitar comprar alimentos azucarados o con grasa que aumentan nuestra ansiedad.

Reconocer si es sed o ansiedad: cuando pasamos muchas horas sin ingerir agua, podemos llegar a confundir sed con ansiedad; por lo tanto, debemos mantenernos hidratados durante todo el día, iniciando consumos de agua desde la mañana. Te recomiendo puedas consumir 2 o más litros de agua por día.

Elimina las tentaciones: si constantemente estás cerca de alimentos azucarados, fritos o de aquellos alimentos que no se pueden parar de comer, es recomendable evitar comprarlos hasta que podamos llegar a controlar la ansiedad. Si no lo tenemos en casa o en el trabajo es más fácil no caer en esa tentación.

Llevar siempre opciones de alimentos prácticos: ten a mano o en tu puesto de trabajo meriendas o snacks saludables, que puedas consumir cuando aparezca la ansiedad; prueba con galletas integrales, frutas, grasas sanas como almendras, nueces, trocitos de vegetales y té, en cantidades adecuadas y en reemplazo de alimentos azucarados que aumentan más la ansiedad.

Equilibrio en todas las comidas: no se trata de consumir pocos alimentos, en las primeras horas del día, como el desayuno o el almuerzo, porque al realizar este mal hábito al final del día vamos a consumir más de lo que nuestro cuerpo necesita; y después de cenar vamos a seguir consumiendo otro tipo de alimentos. Por eso es importante equilibrar las comidas que incluyan una variedad de alimentos.

Realizar actividad física: cuando realizamos actividad física, se liberan sustancias que nos hacen sentir más placenteros y, por supuesto, liberamos el estrés, de esa manera podrás controlar más tu ansiedad. Trata de buscar una actividad física que puedas realizar mínimo 3 veces por semana.

Distraer la mente y mejorar el estrés: en algunas personas los estados emocionales como el estrés, frustraciones, tristeza y enojo, inhiben la sensación de comer; mientras que en la gran mayoría esos estados emocionales aumentan las ganas de comer descontroladamente a todas horas; trata de relajarte, distraer la mente, realizar actividades que te hagan sentir bien, para evitar canalizar el estrés a través de los alimentos.

Respeta tus horarios de comida: uno de los principales causantes de la ansiedad, es el no tener un horario de comida, lo que hace que la ansiedad por comer descontroladamente aumente. En estas condiciones el cuerpo pasa muchas horas sin recibir alimentos, y aumenta la necesidad de comer impulsivamente, predominando las ansias de consumir por alimentos azucarados. Es recomendable empezar a establecer horarios fijos de comida.

Seamos nosotros los que decidamos cuando y qué comer y no nuestro cuerpo cuando se encuentra bajo los efectos de la ansiedad. Para lograrlo tratemos de mantener hábitos alimenticios y seguir los pasos mencionados.

Reflexión:

Si aparece la ansiedad por un alimento, detente; piensa: ¿qué tan beneficio resulta si estás cuidando tu alimentación hacerlo? Actúa: toma la decisión.

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