Olga Sinclair

Por Sylvia Sanchez

Aunque la palabra arte es ambigua en cuanto a género, Olga Sinclair es una referencia perfecta para definir el arte en femenino, una mezcla de colores, energía, figuras, alegría, pinceladas de luz la convierten en referencia del arte contemporáneo en Centroamérica. Olga es panameña y se inició en la pintura motivada por su padre Alfredo Sinclair, participó en su primera exposición colectiva cuando tenía solo 14 años de edad. Desde joven inició sus estudios en España, luego en Panamá y más tarde en Londres. Sus trabajos van enfocados hacia la experimentación plástica y el arte concepto. Desde hace diez años inició sus trabajos con la escultura.

Con su Fundación Olga Sinclair, ha llevado a tocar el cielo con las manos a más de 50 mil niños a través de talleres de pintura en Panamá, San Salvador, Ginebra y Miami. Además de ser artista plástico, es gestora, defensora, y embajadora de la cultura panameña en el mundo. Los hechos hablan por sí solos, en el 2014 celebrando el centenario del Canal de Panamá, la Fundación Olga Sinclair logró reunir a 5 mil 84 niños y adolescentes para pintar un lienzo de 7 mil metros cuadrados que representa las esclusas de la vía interoceánica, y con esta hermosa actividad obtuvo un record mundial reconocido por la organización internacional Guinness World Records. Olga ha realizado más de 50 exposiciones individuales y 200 colectivas en diferentes lugares de Asia, Europa y América.

Tres libros

La Deshumanización del Arte de Ortega y Gasset. “Este libro que cayó en mis manos a temprana edad (16 años maybe) como regalo de papá, abrió todos mis canales y percepción acerca de la apreciación de una obra de arte. Cómo saber y apreciar los valores intrínsecos de la misma, sin caer en prejuicios anecdóticos en cuanto a su valoración. Todo un ensayo y formas de goce estético, en donde la verdadera obra de arte no tiene tiempo, sexo, ni religión. Aún me acompaña en mis viajes”.

Mujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola Estés. “¡Qué libro! Qué análisis acerca de la psiquis de la mujer que sin darse cuenta lleva una loba adentro adormecida. Esta psicóloga junguiana que por años documentó las consultas de sus pacientes féminas, acerca del rol de la mujer actual, se adentra en el mundo de la psiquis femenina educando a las niñas con paradigmas de inferioridad y los cuentos de hadas en su infancia que están todos dirigidos a recordarles que nuestros depredadores son dueños de nuestras vidas. No lo recomiendo demasiado porque puede producir un divorcio”.

Desde el Jardín de Jerzy Kosinski.“Éste fabuloso libro lo leí también muy jovencita y lo sigo leyendo cada vez que puedo, al igual que Siddhartha de Hermann Hesse. Quizás el mayor impacto en mí fue llegar a apreciar la sencillez de un hombre (Chance) que desde su perspectiva de jardinero, paradójicamente pudo llegar a influir con sus pensamientos sabios a un mundo de poder. Sus respuestas hacia el cuidado de las plantas, raíces y abono de las mismas, eran metáforas para resolver problemas de estado con una delicada sabiduría. De una manera u otra, humildemente, me siento retratada en este personaje. Al final es la oda al sentido común, que es el menos común de todos los sentidos”.

Tres discos

En esta sección, Olga comenta que es difícil de enumerar y clasificar en tres.

“Amo la música, la buena música que desde niña papá ponía en casa. Todos los clásicos, (Georg Friedrich )Händel, (Wolfgang Amadeus)Mozart, (Antonio) Vivaldi, (Joseph) Haydn, y los líricos Tito Schipa, Ferruccio Tagliavini, (Enrico) Caruso, (Luciano) Pavarotti, Plácido Domingo, Emma Shapplin, (Andrea) Bocelli, Sarah Brightman. Éste amplio recorrido llega a Earl Klugh, Bossa Nova, Miguel Bosé, Danilo Pérez, el gran exponente panameño de jazz y creador del Panamá Jazz Festival, y sigo recorriendo a la música de (Joan Manuel) Serrat, Caetano Veloso, Mercedes Sosa y llego a mi spotify. Si les cuento de mi lista de favoritas, no terminaremos nunca, porque están incluidas música de los setentas, ochentas y noventas”.

Tres películas

Amadeus de Milós Forman. “Esta película se convirtió en mi clásico, el tope de la excelencia. Amo la música de Mozart, pinto, y organizo mis ideas pictóricas con fondo musical, y él es uno de mis favoritos. Apreciar a este niño, que nació siendo un genio, me hizo meditar acerca de los talentos, y cómo en un mundo paralelo crean admiración o envidias, rencores y odios, silenciosamente guardados en el alma de personas que incluso te admiran. El papel de (Antonio) Salieri, genialmente caracterizado por el actor F. Murray Abraham, (quien ganó el Óscar al mejor actor por este papel) pudo proyectar esa dualidad que muchos llevan dentro, la infinita admiración que sentía por Mozart, y que a través de sus gestos faciales, se convertía en envidia y rabia, al punto de programar la muerte de su ídolo. Excelente producción. Además la gracia de Mozart (Tom Hulce) y esos mundos del alma del creado, ¡La he visto al menos 8 veces!”.

Memorias de una Geisha, producida por Steven Spielberg y dirigida por Rob Marshall. “Tengo que empezar estando de acuerdo con muchos, que casi nunca una película supera el libro. Memorias de una Geisha la novela de Arthur Golden me tomó de la mano en una travesía fascinante y dolorosa, ante el mundo misterioso de las geishas y cómo igual que cualquier circunstancia actual, son sometidas para el ejercicio de su dudosa profesión, desde su primera infancia. Pero leer sobre Sayuri y sus vicisitudes de niña, como ocurre con cualquier lector, creó imágenes en mi mente, que al final ninguna fue reproducida como la había concebido. La película rebasó mis expectativas creadoras, y quedé extasiada ante escenas tan bien logradas. Me emocioné más, cuando muchos años después conocí a Tomas Voth, el director de arte de esta película a quien tengo gran cariño, admiración y respeto, convirtiéndose en un gran amigo y por siempre bacteria del alma”.

El Discurso del Rey dirigida por Tom Hooper. “Esta película es una de esas que inspiran verla, ya que la tartamudez puede ser un impedimento grave para una persona que tenga un cargo público. Desarrollada en la Segunda Guerra Mundial, demuestra todo lo que puedes lograr cuando escuchas tu corazón y cómo puedes mejorar con persistencia, disciplina y entusiasmo tu discurso. Así como también mover masas a pesar de las dificultades y que siempre tenemos una voz que nos dirige para ser unos líderes e influenciar sobre los demás manejando nuestros discursos e inspirar nuestro entorno”.

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